28/4/12

Una anciana está invitada a cenar en casa de un caballero muy avaro. El le sirve una taza de té y una tostada cubierta con una fina capa de miel. Viendo esto, la anciana le dice: -¡Oh, señor, es usted muy generoso! ¡Tiene una sola abeja y me ha dado toda su miel! La anciana nos enseña a pedir ofreciendo. Si queremos tener, comencemos por dar.